martes, 27 de marzo de 2007

A ver el agujerito...


Qué estará pasando por su cabecita?!
Romi sabe que la bebé va a salir de mi panza por un "agujerito" que me va a hacer el doctor o por "abajo", y también sabe que falta muy poco para que nazca la bebé. Hace un par de semanas me acompañó a darme una inyección y al rato preguntó si era ese (el resultado del pinchazo) el famoso agujerito por el cual saldría la bebita.
Ayer fui a hacerme una ecografía. Romi quedó en casa con su abuela sabiendo que yo iba a ver a un doctor que me iba a revisar para ver cómo estaba la pancita y la bebé.
Al volver, me abrazó y, después de ver mi panza, dijo:

"Ya te hizo el doctor el agujerito?"

sábado, 3 de marzo de 2007

A casa de los abuelos!!!

Hoy Romi va a la casa de sus abuelos Feli y Luis. Está más que contenta. No sólo va a jugar con su abuela, sino que también va a dormir con ella!! Es la primera vez que Romi pasa la noche fuera de su casa y lejos de papá y mamá.
Preparamos juntas el bolso, pero sin que ella se diera cuenta le guardé también un pedacito mío...

jueves, 1 de marzo de 2007

Y por dónde va a salir la bebita?

... fue la natural pregunta de Romi...

Va a romper la panza?

Romina y Sabrina

Sabrina es su nombre. No fue fácil, pero ya está decidido. Y parecía que ahí terminaba todo, listo, tema cerrado, ahora ya podemos contarlo y listo! Pero no fue tan así... Resultó que a Romi no le gustó Sabrina, o por lo menos eso dice (no le gustó? es un desafío? cualquier nombre que le hubiésemos dicho le hubiese disgustado?) . El no al nombre vino con todo, desde explicaciones de por qué no podía ser ese nombre hasta llantos desconosolados. Atrás vino mi angustia, y otra vez mis dudas... cómo debería manejar el tema?
Orgullo fue lo que siguió, orgullo del padre y de la hija y, debo confesarlo (cosa que no sorprenderá a quien me conoce) un poco de autocastigo por enrederame en lo simple. Padre e hija se sentaron y charlaron. El padre encontró las herramientas necesarias para plantear el tema a la altura de su hija, sin vacilaciones, sin dejar el mínimo espacio para dudas, pero también sin imposiciones, sin dureza, de una forma que era casi como un juego para ambos. La hija, ya sea porque la conformó o porque no encontró alternativa, no sólo lo aceptó, sino que les regaló a sus papis el mejor de sus abrazos.
La historia sigue, pero recién pasó un día desde entonces. La gente le pregunta a Romi el nombre de su hermanita y dice no acordarse (mmmm....), pero que lo eligieron papá y mamá. Y todavía hay una mirada de prueba conmigo cuando se menciona el nombre, sin llantos, sin cuestionamientos, sólo un leve "a mí no me gusta Sabrina" medio de reojo... como para ver qué dice mamá...